ERRORES QUE SE COMETEN AL ACOSTAR A UN BEBÉ

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Ayer una amiga me contaba que su hijo dormía mal y poco durante la noche y me pedía consejo, ya que yo soy mamá de dos hermosas criaturas que ahora tienen 5 y 10 años.

Así que aprovecho y en el post de hoy, os quiero dejar unos consejos o mejor dicho os quiero hablar de esos errores que la mayoría de los padres hemos cometido a la hora de acostar a nuestro bebé, evidentemente basados en mi propia experiencia.

 

Yo recuerdo que mi hijo tuvo esa época durísima de me despierto a las dos de la mañana y ya no tengo sueño 🙂 según él, había llegado el momento de jugar y nosotros nos mirábamos y decíamos ¿y ahora qué?. Estuvo despertándose cada noche como un mes y mi marido y yo nos turnábamos para estar con él ya que según todas las revistas y libros que leíamos desde el embarazo, decían que no debíamos sacar al bebé de la cuna, hay que darle un besito, desearle buenas noches e irnos a dormir…pero sinceramente yo no sé a vosotros pero a nosotros eso no nos funcionaba.

Nos quedábamos de pie al lado de la cuna, después en el suelo, nos echábamos en los barrotes de la cuna muertos de sueño mientras que el pequeño jugaba hasta con sus pies. Así durante muchas noches, hasta que comenzó a dormir seguido toda la noche.

¿Cómo lo conseguimos?, pues no tengo ni idea, probablemente le dimos pena. 🙂

Lo que os puedo decir es que en muchas ocasiones nosotros mismos empeoramos la situación ya que me sentía incapaz de oír llorar a mi niño, ni siquiera me podía quedar en la cama tranquila sabiendo que mi bebé estaba despierto y solito en su habitación, así que siempre me levantaba y me quedaba junto a él.

¿Qué hace que un niño no duerma durante toda la noche?

Es importante tener horarios fijos pero flexibles, que el niño sepa en cada momento lo que corresponde cada cosa. Es la mejor forma de que ellos se orienten y al mismo tiempo, también dejamos que su cuerpo se acostumbre. Nosotros hemos respetado sus horarios de comida, baños, paseos, cenas, hora de ir a dormir, etc…desde que nacieron. Horarios que evidentemente hay que amoldar a situaciones especiales como vacaciones o eventos especiales.

Igual habéis notado que si se acuestan tarde, al estar muy cansados se ponen de mal humor, cogen berrinches y les cuesta mucho conciliar el sueño.

Si no sabéis exactamente la hora en la que vuestro hijo se debe ir a dormir, podéis prestar atención a sus gestos, a la hora en que comienzan a restregarse los ojitos, a bostezar o se les empieza a cerrar los ojos.

 

 

Mecer al bebé hasta se duerme, es otro de esos errores que prácticamente todos cometemos ya que el bebé lo relaciona con la forma de dormir y dependen de ese movimiento para conciliar el sueño.

Yo tengo que confesaros, que soy de esas mamás que a disfrutado durmiendo a sus hijos en brazos, no siempre pero sí en muchas ocasiones y me sentía feliz de hacerlo. Yo pasé mucho de esos “consejos” que me daban de no cojas a los niños que se acostumbran y si volviera a tener otro bebé, seguro que lo cogería en brazos cien veces al día.

A la hora de acostarlos debéis tener presente dos cositas, que lo mejor es acostarlos siempre en el mismo sitio y lo mejor es que se acostumbren a su cuna.

Es importante evitar meter demasiados peluches “estímulos” dentro de la cuna. No lo veo tan importante a la hora de irse a dormir ya que a veces el sueño puede mucho más, pero sí que es fundamental cuando se despiertan a media noche ya que miran los peluches y en menos de cinco minutos están completamente espabilados.

Hay algo que aprendí cuando tuve a mi niña y digo aprendí, porque era yo la que siempre se despertaba para darle el biberón. Cuando nació mi niño era primeriza y evidentemente me faltaba toda la experiencia del mundo y cuando nació la niña a los 4 añitos ya me había convertido en una super mamá experta 🙂

Y aquí os va un consejo estupendo…. nada de encender las luces cuando los bebés se despiertan durante la noche. Con una luz muy flojita bastará, la suficiente para verlos mientras le damos de comer. Yo les daba su biberón y le cambiaba el pañal sin necesidad de encender muchas luces. Descubrí que funcionaba super bien!!. La volvía a dejar en su cunita y al segundo estaba dormida abrazada a su perrita de peluche, su fiel amiga que hasta hoy comparte sus dulces sueños.

 

 

Y el último consejo que os dejo es tal vez el más importante y es mantener siempre la calma. Por muy cansada que nosotras estemos ellos nos son conscientes y si os ponéis nerviosas ellos lo perciben y se ponen más nerviosos aún.

 

 

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