La llegada de un bebé a casa cuando hay un perro

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La llegada de un bebé a casa supone un gran cambio para toda la familia y, por supuesto, también para nuestras mascotas.

Nosotros teníamos un boxer de dos años cuando nació mi niño, hasta el momento mi perro había sido el bebé consentido de la casa y hasta de mi madre y abuela. Cuando se acercaba el momento, ya nos teníamos que enfrentar a comentarios y preguntas del tipo ¿y ahora que haréis con el perro?. Nosotros siempre lo tuvimos clarísimo, es un miembro de la familia y lo seguirá siendo…

La llegada de un bebé a casa cuando hay un animal no debe suponer ningún trauma, simplemente se deben tomar una serie de precauciones para que haya una buena relación entre el bebé y el perro.

 


No debemos prohibirle la entrada al animal a la habitación del bebé, es bueno que el animal se vaya acostumbrando a los muebles, el olor de la ropita nueva, muñecos, productos para el aseo y todas las cosas nuevas que vayamos comprando.

– Cuando el bebé nazca, alguien de mucha confianza y que tenga trato con el animal debe llevarle un pañal del bebé para que se vaya familiarizando con el olor.

– Cuando llegamos a casa con el bebé en brazos, el animal estará loco de alegría, primero debemos tranquilizarlo y después debemos agacharnos y acercarle al bebé, es la forma de presentárselo y debemos dejar que lo huela. Que no os de miedo, no pasa nada y no le hace daño al bebé.

– Aunque confiemos muchísimo, es mejor que nunca dejéis solos al niño con el perro, seguro que no le quiere hacer daño, pero por curiosidad puede volcar la cuna del bebe o subirse a ella y hacerle daño con las patas.

– No dejéis de prestarle atención al animal, que él note que la llegada de un nuevo miembro no lo aleja de la familia. 

Seguramente cuando le estéis dando de comer al bebé el perrito se pondrá al lado, aprovecha para acariciarlo.

– Si queréis cambiar algunas malas costumbres, es mejor hacerlo con tiempo y no esperar a que nazca el bebé.
– Es importante que tratemos a nuestra mascota con la mayor naturalidad posible.

No solo debemos enseñar a la mascota a tratar al niño, también debemos enseñar a nuestros hijos a respetar a su mascota, a dejarlo tranquilo cuando descanse, a no hacerle daño, a no tocar su comida…


Los animales son increíbles, mi perro sabía que yo estaba embarazada antes que yo.

Mi hijo también se acostumbró a su perro antes de nacer, porque cuando sonaba algo muy fuerte, mi bebé se movía y cuando mi perro ladraba, mi hijo no se asustaba.

Cuando mi niño nació, mi perro se asomaba a la cuna para mirarlo y mi niño lo miraba y le sonreía. Mi perro velaba y sigue velando su sueño, lo cuidó cuando comenzó a caminar y lo protegía con su cuerpo cuando se caía, nos avisaba cuando lloraba, se convirtió en un maravilloso compañero de juegos y de conversaciones y hoy mi Unno, que así se llama mi perro, tiene diez añitos y cuenta con el amor incondicional de todos.

No tengáis miedo de relacionar a vuestros hijos con los animales, los niños aprenden muchísimo de ellos y con ellos, los cuidan, alimentan, protegen, los bañan y aprenden a compartir hasta su comida, porque los pobres perrillos se comen todo lo que a los niños no les gusta.

Nuestra experiencia ha sido tan buena que cuando nació mi hija tuvimos otro perro, esta vez una hembra a la que también queremos y cuidamos todos. Ahora formamos una gran familia, nunca estamos solos en casa y cada vez somos más….

 

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